Memorias 1873-1968

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ISBN: 978-956-6088-05-9
14 × 21,5 cm
300 páginas
Memorias

Memorias 1873-1968

Alice Guy
Traducción Pablo Fante. Prólogo de Tiziana Panizza

Agosto 2021 — Perdita

En marzo de 1895, una tela blanca se extiende sobre uno de los muros de la Sociedad de Estímulo de la Industria Nacional en París. La sala está a oscuras y el público expectante. En el extremo opuesto de esa pantalla improvisada, alguien manipula un artefacto similar a una linterna mágica. Aparece la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir y la imagen cobra movimiento: las puertas se abren, decenas de obreros salen caminando, riendo, gesticulando. Es la primera proyección del cinematógrafo y, entre el reducido grupo de asistentes, se encuentra Alice Guy, el eslabón perdido de los orígenes del cine.  Al año siguiente dirige la primera película de ficción en la historia, y pronto asume desafíos inéditos de producción, puesta en escena y efectos especiales. Fue la primera mujer a la cabeza de un estudio cinematográfico y la única cineasta conocida públicamente hasta 1906. Filmó cerca de mil películas durante veintiséis años de trayectoria en la naciente industria, pero no fue inscrita en la historia del cine. Muchas de sus realizaciones se extraviaron y gran parte de su producción fue atribuida a sus colegas. Estas «Memorias», prologadas por la cineasta Tiziana Panizza, comienzan con un viaje en barco desde Francia hacia Valparaíso, donde Alice Guy creció rodeada de las lecturas que ofrecían las librerías de su padre. Un recorrido en primera persona por los inicios del cine, una lectura imprescindible hasta ahora inédita en nuestro idioma.

Alice Guy

Nació en Saint-Mandé, Francia, 1 de julio, 1873. Fue directora, guionista y productora, pionera en la industria del cine en Francia y Estados Unidos. Comenzó su carrera en París, como secretaria de Léon Gaumont...

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«Más allá de imprimir el nombre de Alice Guy en una línea de tiempo y hacer circular sus retratos, su trabajo no debiera solo cerrar un capítulo hasta ahora incompleto, sino abrirse como una iniciación. Sus Memorias son un primer paso, quizá expansivo hacia la búsqueda de otros cines ignorados que incorporar al entramado cultural de su tiempo.»

— Tiziana Panizza